Eduardo Ritter Aislán

Nace el 11 de septiembre de 1916.

Poeta, periodista, diplomático y profesor universitario.

Bachiller en Letras por el Instituto Nacional (1937), licenciado en Filosofía e Historia por la Universidad de Panamá (1941) y doctor en Filosofía (1943) por la Universidad Javeriana de Bogotá. Entre 1944 y 1945, tomó cursos de extensión —Filosofía y Periodismo— en algunas universidades norteamericanas, donde se dedica a la enseñanza del español. Profesor de la Universidad de Panamá y ministro de Educación. Embajador de Panamá ante la Organización de los Estados Americanos y ante los gobiernos de Colombia y España.

Elegido miembro numerario de la Academia Panameña de la Lengua el 25 de enero de 1963 para ocupar la silla N en sucesión de don Harmodio Arias Madrid.

Laureado en dos ocasiones (1944, 1948) con el segundo lugar en sección Poesía del Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró y en un primer lugar en 1950.

En verso publica: Umbral (1940), Crisálida (1941), Nenúfares (segundo premio del concurso Ricardo Miró, 1944), Mástil (1947), Poemas (1950), Espigas al viento (segundo premio del concurso Ricardo Miró, 1951), Rosicler (primer premio del concurso Ricardo Miró, 1955), Silva de amor y otros poemas (1957), El tañedor de laúd (1961), Tornasol (1966), Así hablaba Ben Asser (1967), Cien poemas breves (1970), Floribel (1978), El mendigo (segundo premio en los Juegos Florarles de Quezaltenango 1978, 1981), Obra poética (1986) y  El corazón sin tregua en diez cantos (1989).

En prosa publica: Función de la Real Audiencia en la vida colonial de Panamá (1943), El endecasílabo de Guillermo Valencia (1957), Presencia de Santiago E. Barraza (1971), Testimonio de Julio A. Zachrisson en la literatura panameña (1973), Semblanza de Galo Plaza (1977), El cándido y maravilloso mundo de Alex Clark (cuento infantil, 1981) y Perfil del jurisperito salvadoreño Dr. Héctor David Castro (discurso de incorporación al Ateneo de El Salvador, 1986).

Muere el 10 de junio de 2006.